Miles de sudafricanos salen a las calles para pedir la expulsión de los migrantes sin papeles
Miles de sudafricanos se manifestaron este martes para exigir la expulsión de los migrantes sin papeles, en el inicio de una campaña que ya ha llevado a huir a unas 25.000 personas.
Desde hace semanas, Sudáfrica vive pendiente del 30 de junio, el ultimátum sin base legal lanzado por grupos antiinmigración que exigen la salida de los extranjeros en situación irregular.
A media jornada, la policía informó de algunas detenciones por saqueos aunque indicó que las manifestaciones "siguen siendo en gran medida pacíficas".
Miles de personas marchaban al mediodía por el centro de Johannesburgo, así como en Durban, en grupos liderados por hombres portando bastones y escudos tradicionales zulúes.
"¡Dejen de esconder a los extranjeros ilegales! Dejen de emplearlos y de alquilarles viviendas!" rezaba uno de los lemas de la manifestación de Durban.
"Me resulta difícil alquilar una vivienda porque los precios son muy altos y los extranjeros en situación irregular pueden pagarlos porque venden drogas a nuestra población", asegura Brightness Gumbi, una de las manifestantes, de 48 años y dueña de una pequeña cantina en un suburbio de Durban.
Sudáfrica ya sufrió brotes de violencia xenófoba en 2008 y 2015. Sin embargo, el temor a la violencia ha provocado que, en las últimas semanas, más de 25 000 personas de Malaui, Zimbabue, Mozambique, Nigeria y Ghana hayan abandonado el país.
"Decidí irme para evitar que me atacaran", explicó el lunes Peter Madsoan, un malauí de 45 años, mientras esperaba en Durban un autobús. "Soy el sostén de mi familia en Malaui" y "es mejor irme que morir en Sudáfrica", aseguró el albañil.
Muchos han salido en autobuses organizados por sus gobiernos o por Sudáfrica, mientras que otros lo han hecho por sus propios medios.
Hasta ahora, las violencias esporádicas han causado la muerte de dos mozambiqueños, un etíope y un malauí, además de saqueos a comercios regentados por extranjeros.
Los líderes de los grupos antiinmigración irregular ya han anunciado que continuarán su movimiento más allá del 30 de junio.
- Tres millones de extranjeros -
Según estadísticas oficiales, unos tres millones de extranjeros (el 5,1% de la población) viven en el país, atraídos por las oportunidades de empleo en la mayor economía del continente.
El movimiento llega en el contexto electoral de las municipales del 4 de noviembre.
Algunos partidos políticos, como el MK del expresidente Jacob Zuma o Action SA, "se superan unos a otros (...) presumen de ser antiinmigrantes", explica a la AFP el politólogo Sandile Swana.
En Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Pietermaritzburgo, cientos de extranjeros seguían este martes en campamentos improvisados o frente a sus consulados, a la espera de abandonar el país, dejando atrás sus pertenencias y, en algunos casos, a sus parejas sudafricanas.
Varios cientos de malauíes, recientemente trasladados desde Durban a un campo de tránsito en la frontera con Zimbabue, esperaban subir a un autobús para regresar a su país.
Ghana y Nigeria han organizado vuelos de repatriación para cientos de sus ciudadanos y han criticado la gestión de la crisis en Sudáfrica, un país que, desde el fin del apartheid, era un referente moral en el continente.
Las organizaciones antiinmigración, como March and March, aseguran oponerse a cualquier forma de violencia. Sin aportar pruebas, acusan a los migrantes en situación irregular de "robar" el empleo a los sudafricanos, en un país donde el desempleo supera el 32%.
También les reprochan saturar el sistema de salud y contribuir a la enorme criminalidad del país, con una media de 60 homicidios diarios.
F.Peters--FFMTZ